Información, conocimiento y sabiduría
Hola a tod@s,
Tras el debate sobre las 5 preguntas que se ha realizado hoy en clase, incidiendo en este caso sobre la primera de ellas, he decidido crear una nueva entrada donde poder seguir con el debate.
Hoy se ha estado hablando sobre la diferencia que existe entre información, conocimiento y sabiduría. En cuanto a los dos primeros términos creo que todos hemos coincidido en su definición, entendiendo por información todo aquello que recibimos del exterior, y por conocimiento, la interpretación y utilización que se hace de la información recibida. Pero sobre la sabiduría han existido algunas diferencias en los distintos grupos y me han hecho pensar sobre ello.
Nuestro grupo había comentado que la sabiduría se podía entender como la transmisión de los conocimientos a otras personas para que pudieran hacer uso de la información que reciben. Otros grupos han hablado además, que la sabiduría también es tratar el conocimiento con una ética y que se dé de la manera más eficaz en ese momento.
He estado buscando el significado de la palabra sabiduría y en lo que he encontrado, ningún autor ni autora comenta nada sobre la ática o que tenga se ser lo más eficaz posible. La mayoría de las definiciones solamente hacían énfasis en que la sabiduría es ser un experto, en tener el nivel más alto en un conocimiento. Por lo que la ética y que el conocimiento que se transmite sea el más eficaz, no tienen que ver en la definición de sabiduría.
En conclusión, sabiduría sería simplemente tener mucho conocimiento en un tema, indiferentemente de si su transmisión es ética o no, o si se transmite el conocimiento más eficaz.
No se si el resto pensáis diferente o habéis encontrado otra información al respecto, de ser así, podéis seguir el debate a continuación. También podéis poner vuestra opinión sobre el resto de preguntas.
Un saludo.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBuenas! Yo estuve buscando también, y efectivamente la sabiduría la definen como el mayor nivel de conocimiento. Pero encontré una que sí está más relacionada con la idea que mas o menos teníamos en mi grupo sobre la sabiduría:
Eliminar"Para la psicología, concretamente para la llamada psicología positiva, la sabiduría se presenta como una fortaleza humana y se define como la capacidad que tiene una persona de adquirir información y de utilizarla de la manera más positiva y beneficiosa posible, tanto para sí misma como para los demás."
A esta definición le añadiríamos, que se adquiere mayor sabiduría con la experiencia, y cambiaríamos la información por el adquirir conocimiento,...
Buenas tardes,
ResponderEliminarMe gustaría tratar un poco más en profundidad el tema de la definición de sabiduría, pues fue precisamente del grupo del que formaba parte del que salió la definición que incluía la ética y la eficacia.
En cuanto a la definición que usas: "la sabiduría se podía entender como la transmisión de los conocimientos a otras personas para que pudieran hacer uso de la información que reciben.", no estoy de acuerdo con ella. En primer lugar, no creo que se puedan transmitir conocimientos, al igual que no se pueden transmitir conceptos. Nosotros únicamente podemos transmitir una información e intentar que sean los receptores los que la asimilen correctamente, tratando de formar conceptos más complejos con ella. Además, no creo que sea necesario ni poseer unos conocimientos profundos sobre un tema para transmitir información sobre el mismo, no digamos ya definir la sabiduría como la capacidad para transmitirla. Todos nosotros hemos tenido profesores que no eran expertos en una materia pero que podían transmitirnos una información sobre la misma.
Si bien es cierto lo que comentas de que, en la definición aceptada por la RAE de sabiduría, no se menciona en ningún momento las palabras ética o eficacia, no me parece que eso sea un motivo para aceptar o rechazar otras definiciones. Durante siglos, filósofos de todas las épocas y corrientes de pensamiento han debatido sobre el concepto de sabiduría, sin llegar a una definición última y aceptada por todos. Para Epicuro, la sabiduría es el placer; para los estoicos, es la voluntad; para los escépticos, es el silencio; para Spinoza es el conocimiento y el amor; para Kant es el deber y la esperanza...
Nosotros propusimos una definición distinta. La sabiduría, más allá de ser una mera posesión de conocimientos, debe ser algo mucho más profundo. Por un lado, ser un sabio debe conllevar poseer unos conocimientos amplios sobre la propia vida, pudiéndose, por tanto, encontrar una forma de sabiduría distinta para cada persona. Por ejemplo, el escritor José Saramago dijo: “El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir”. Además, estudios filosóficos recientes sentencian que alguien para ser sabio necesita de algo llamado “virtudes epistémicas”. Es decir, un sabio, además de ser un cúmulo de experiencias y conocimientos, tiene esa cualidad especial de ser un hombre con una moral ejemplar que hace que su palabra tenga una especial importancia. Debemos, por tanto, desterrar la concepción de persona sabia como un mero experto en un campo, pues, según dicha definición, un terrorista con amplios conocimientos en la fabricación de bombas podría ser considerado un sabio por la sociedad.
Además, dentro de esta definición podrían incluirse otras dadas en clase. Por ejemplo, actuar de acuerdo a una ética correcta y socialmente aceptada podría implicar buscar que otros, no tan solo uno mismo, puedan alcanzar el conocimiento. Por tanto, ser un buen transmisor de información o un buen facilitador del aprendizaje de determinados conceptos, podría incluirse en nuestra definición de sabio, ya que estaría actuando de forma que busca el beneficio ajeno, es decir, de forma generosa, algo fundamental dentro de una ética social. También sería fundamental la posesión de unos conocimientos amplios en nuestra definición de sabiduría, pues tan solo a través de estos podría uno distinguir acciones buenas y malas. La diferencia entre estas definiciones de sabiduría y la que nosotros proponemos reside, fundamentalmente, en que consideramos el concepto de sabiduría como algo más amplio. Algo que debe englobar multitud de cualidades y capacidades, todas ellas al servicio de una vida ética. De esta forma, se amplía enormemente el concepto de hombre o mujer sabio/a, pudiendo alguien analfabeto, pero con una amplia experiencia, ser considerado un sabio, pues es alguien cuya voz tiene peso social. Es alguien a quien aspiraríamos a parecernos y cuya opinión y consejo respetaríamos.
Hola a todos,
ResponderEliminarGracias, David, por iniciar (o continuar) el debate y a Alexandra y a Álvaro por hacer lo propio; es interesante lo que aportáis y también notar la perspectiva desde donde intuyo que lo estáis haciendo.
No recuerdo ahora mismo el nombre del autor, pero no hace mucho tiempo leí en un artículo sobre investigación cualitativa en Ciencias Sociales que alguien proponía sustituir el término "dato", que vendría de "dar" (alguien te da información y tú la tomas), por el de "capto", relacionado con "captar" (alguien, dadas las distinciones con las que cuenta y sus propósitos, capta información a partir de lo que otro alguien dice o hace).
Más allá de la curiosidad de la propuesta, que imagino que también tendría detrás la intención de generar cierto impacto en los lectores, lo interesante es atender a la idea diferente que subyace que subyace de "dar" y de "captar" sobre la tarea que hace y lleva a cabo quien "recibe" (o capta) la información. En el segundo caso se trata de una tarea que requiere implicación activa, y se podría concretar en seleccionar, distinguir, notar, procesar, etc. Mientras que en el primer caso sencillamente "recibe" una información que ya existe.
Esta es una cuestión compleja que casi con total seguridad os sea más fácil de indagar partir del texto de Bateson sobre “información” que, a partir de esta explicación, ¡ja! pero no quería dejar de mencionarlo, porque se conecta también con algo que ha señalado Álvaro muy interesantemente: un concepto no es algo que se transmita; más bien, es el resultado del proceso que lo antecede y que se denomina "conceptualizar". Es decir, cuando alguien cuenta con un concepto es porque antes ha habido un proceso de conceptualización, donde necesariamente ese alguien ha debido intervenir activamente, bien seleccionando información, organizándola, comparándola, elaborando hipótesis consciente o inconscientemente, comprobándolas en su experiencia, etc.
Lo interesante para mí de considerar de esta manera, valga la redundancia, el concepto de información, son las implicaciones que se derivan para quien se dedique a la educación: una tarea fundamental, pues, será la de facilitar que quienes están aprendiendo pueda elaborar procesos de conceptualización, lo que requerirá, entre otras cosas, que hagan uso de lo que ya saben. Ahora bien, ¡ja! de entrada, tendríamos que poder pensar en términos de procesos (los procesos en este caso que estamos posibilitando que desarrollen los estudiantes), y que iría más allá de pensar procedimientos.
En definitiva, conviene revisar lo que entendemos por "información" y por cómo los humanos hacemos uso de ella y la generamos. Más que nada, por las implicaciones que se pueden derivar para nuestra tarea como profesores.
Bueno, creo que me he extendido ya demasiado sobre esta idea del concepto de información. Tened también en cuenta que una definición -por definición- viene a ser una descripción universal; es decir, una descripción con el suficiente nivel de detalle, pero a la vez lo suficientemente general como para hacer referencia a todos los miembros de una clase. Dicho esto, un diccionario, como el de la RAE, viene a recoger los usos comunes que una sociedad hace del lenguaje. En este caso, describe, más que prescribe, aunque indudablemente también dicta y orienta sobre cómo ha de ser usado el lenguaje.
Así pues, sobre el concepto de sabiduría, diría que es algo que depende del contexto, como bien señala Álvaro (por cierto, buenos ejemplos los de los autores clásicos). En este caso, el contexto sería el sistema de creencias, sus relaciones e, incluso diría, la cosmovisión que de ello se deriva, lo que nos "serviría" para determinar qué es sabiduría y qué no, quién es sabio y quién no.
¿Podríamos encontrar sabios o ejemplos de sabiduría en sociedades y culturas que nos son ajenas y de las que no tenemos códigos?
Un saludo
David